ORACIÓN POR LA BEATIFICACIÓN DEL VENERABLE SOLANUS CASEY
¡Oh! Dios, yo Te adoro. Yo me ofrezco a Ti. Que sea yo la persona que Tú quieres que sea, y que pueda obrar hoy tu voluntad en mi vida.
Yo Te agradezco por los dones que otorgaste al Padre Solanus. Si es Tu Voluntad, bendícenos con la beatificación del Venerable Solanus para que otros puedan imitar y continuar su amor por todos los pobres y por los que sufren en nuestro mundo.
Del mismo modo que él aceptó gozosamente Tus planes divinos, yo Te pido, conforme a Tu Voluntad, que escuches mi plegaria por... (su intención) a través de Jesucristo nuestro Señor. Amén.
“Bendito sea Dios en todos Sus designios.”
Imprimatur: Adam Cardinal Maida, Archbishop of Detroit, March 31, 2007 © F.S.G. 3/07
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El Padre Solanus Casey, fraile capuchino, nació el 25 de noviembre de 1870 en una granja en el estado de Wisconsin. Sus padres inmigrantes irlandeses lo nombraron Bernard. Fue el sexto hijo en una familia de diez varones y seis mujeres. Después de salir de la granja trabajó en los estados de Wisconsin y Minnesota como maderero, practicante de hospital, conductor de automóvil y guardia de prisión.
A la edad de 21 años, Bernard ingresó a la Secundaria del Seminario St. Francis en el estado de Milwaukee para prepararse como sacerdote diocesano. Cinco años más tarde decidió ingresar a una orden religiosa. Fue recibido en la Orden Capuchina en Detroit, Michigan en 1897 y recibió el nombre religioso de Solanus.
Después de su ordenación en 1904, el Padre Solanus pasó veinte años en New York, Harlem y Yonkers. En 1924 fue enviado al Monasterio de St. Bonaventure en Detroit, en donde trabajó otros veinte años. En 1945, regresó a New York por un año. De 1946 hasta 1956 estuvo en Huntington, Indiana. En 1956 fue reasignado a St. Bonaventure.
El Padre Solanus dio su vida al servicio de la gente. En la puerta del monasterio, conoció a miles de personas de todas las edades y religiones. En época de apuro y dolor, las personas buscaban sus oraciones y consejos. Muchos atribuyeron los favores recibidos a sus oraciones. Constantemente mostró su amor por Dios amando a toda la gente de Dios. Siempre estaba listo y dispuesto a escuchar a cualquier persona a cualquier hora del día o de la noche. A cambio él le pedía a la gente que amara y apoyara las misiones.
Durante sus últimos días de vida, expresó: “Ofrezco mi sufrimiento para que todos sean uno. Si tan solo pudiera ver la conversión del mundo entero”. Su último acto consciente fue sentarse en la cama y exclamar, “Doy mi alma a Jesucristo”. Falleció en Detroit el 31 de julio de 1957 a la edad de 86 años y está sepultado en el Monasterio de St. Bonaventure.
Por favor reporte cualquier conocimiento personal o favores recibidos del Padre Solanus a:
Vice Postulator, 1780 Mt. Elliott, Detroit, MI 48207
Teléfono (313) 579-2100 Ext. 139
El Mensaje del Padre Solano Casey, Capuchino
La Causa del Padre Solano Casey, Capuchino
La Hermandad Padre Solano - Su Historia y Propósito
Fechas Significativas en la Vida del Padre Solano